martes, 10 de enero de 2017





Coloquialmente llamada Esquinazo, es la puerta de una casa colonial del siglo XVIII en el pequeño pueblo de Cachi, provincia de Salta, Argentina. Entre tantas emociones que puede provocarme una puerta, me llama bastante la atención cómo esta en concreto me ha hecho recordar -¿Casa con dos puertas mala es de guardar?- a una pareja de amigos actores.
Dice don Félix: Dasme nuevo aliento, dasme / nueva vida. Y dice Celia: Aquesta es / la hora mejor, mas no aguardes, / vente tras de mí. Y don Félix: Tras ti voy.




domingo, 8 de enero de 2017





                                                                                                                                                             A Ana Pérez Cañamares

Puerta que da acceso -¿puerta?- al molino hidráulico en la presa de Os Teixois, pequeña aldea asturiana, ya deshabitada.
Qué bonito es recordar la primera sonrisa de un amigo -de Ana Pérez Cañamares, poeta, allá en Toledo, durante aquel recital de poesía- cuando pasas largo rato observando la fidelidad del agua; con qué facilidad se te viene a la mente la siempre viva ilusión de cualquier norte.




miércoles, 4 de enero de 2017





Convento de San Leandro, Sevilla. Concretamente, banco del retablo de la Virgen de Consolación y Correa, donde bajo llave se guarda o guardaba una astilla del Santo Madero, a saber si real o, como la literatura de los otros, inventada.
Me llama la atención la facilidad de los hombres para poner una venda en los ojos cuando no sabemos decir que no sabemos lo que queremos, como si hubiéramos venido al mundo a satisfacer las impresiones de los demás. Esto sería distinto si hubiéramos nacido puerta que todo lo redime.




lunes, 2 de enero de 2017





Vieja bodega en Ariza, Zaragoza. 
Puertas como personas. Donde hay una puerta siempre hay un sueño que sueña con encontrar el soñador elegido. Pero también hay sitio -casi siempre más amplio y visible- para un hombre fornido, más guapo y más cercano.




sábado, 31 de diciembre de 2016





Antiguo convento Santa María de Jesús, Cáceres. Una puerta para el último día de este año no podía ser otra que la que ya no está. Todos estamos cansados, pero estoy seguro de que puede más la alegría de saber que hemos llegado hasta aquí. Ocurre que a veces la fe desaparece pero no por ello han de desaparecer los monasterios. Las personas somos así: dejamos siempre un ápice abierto, como los niños cuando con la ternura. 
Como no quiero ser yo quien tenga la última palabra, esto es todo. Feliz final.




viernes, 30 de diciembre de 2016





Fonte dos Amores, Quinta das Lágrimas, Coimbra, Portugal. Aquí el príncipe Don Pedro, futuro rey de Portugal, y Doña Inés de Castro, noble gallega que sirviera durante años a la esposa de Don Pedro, se cantaron sus juegos de amor a escondidas de las habladurías del pueblo.
Yo quería ser sólo un hombre que sueña, rezaba el príncipe Pedro. ¡Adiós, hombre soñando que soñaba! respondió Doña Inés justo antes de ser asesinada por el rey Alfonso IV.
Quizá no fue exactamente así, pero vale la pena investigar.




jueves, 29 de diciembre de 2016





Puerta luna en el jardín de Yuyuan, Shanghai. En la cultura china, este tipo de puertas simboliza la armonía y la unidad perfecta y, normalmente, sirve de acceso a la parte de la casa donde se encuentra el estanque. La llaman así por su parecido a la luna llena, cuyo significado es tan valioso en una cultura tan dada a la magia y el esoterismo.
Y ya está, el vacío llama al vacío. Si pienso despacio no escribo. Me hubiera quedado para siempre mirando que la puerta se abriera.